El gobierno ecuatoriano ha lanzado el Plan Ecuador, una política de estado que promueve la seguridad humana como resultado de la paz y el desarrollo y que se presenta en respuesta al Plan Colombia, este último, enfocado principalmente en el componente militar y de erradicación de cultivos ilícitos.
La iniciativa ecuatoriana es meritoria, las tensiones con el país vecino y en particular los efectos del conflicto interno colombiano en nuestro territorio, son el mayor problema del Ecuador en sus relaciones internacionales. La frontera norte, sin embargo, dejó de ser un asusto diplomático para convertirse en un problema social que exigía la respuesta gubernamental ya no aislada de la sociedad civil y de los dispositivos institucionales, era necesario articular todos los esfuerzos en un plan estratégico.
El plan que abarca a Carchi, Imbabura, Esmeraldas, Sucumbíos y Orellana y previsto hasta el año 2018, pese a discurrir el componente militar ya presupuestado, innova en un altísimo componente de desarrollo social y del capital humano en las poblaciones de incidencia. Considera la necesaria colaboración entre el ejecutivo, los gobiernos seccionales, la sociedad civil, las instituciones del Estado como el Ejército Nacional, el sistema judicial y por su puesto la cooperación internacional.
Era urgente reconocer que la vulnerabilidad de la frontera norte tiene una raíz afincada en la exclusión social y económica de la población y en particular en una ausencia del Estado. Esto último, en una lectura de poder estatal sugiere que el gobierno avanza hacia una mayor presencia del Estado y la reconquista de territorios menospreciados en la definición de políticas públicas y en los análisis políticos electorales.
El plan se orienta al fortalecimiento institucional para el desarrollo, la reactivación económica y el empleo, mejoramiento de la infraestructura social básica, derechos humanos, asistencia humanitaria y refugio, protección de la soberanía nacional e integridad del Estado.
Aún reconocimiento la parte normativa del Plan, queda pendiente que el gobierno ecuatoriano diseñe el Plan Estratégico Operativo para el primer cuatrienio, solo allí y con un análisis del presupuesto, componentes, actividades y resultados esperados, podrá medirse la posible eficacia de la iniciativa.
Por. Melania N. Carrión (Artículo publicado en "Diario La Hora", mayo del 2007)
miércoles, 14 de mayo de 2008
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