miércoles, 14 de mayo de 2008

¿Qué motiva la visita de Bush a América Latina?

En un primer momento hay razones vinculadas a intereses, en materia de bio-combustibles en el caso del etanol en Brasil; de promoción comercial como sería el caso de Uruguay, aunque en este país existe un valor político agregado que radica en la percepción que tiene EUA de este país como un modelo a seguir en el camino hacia la democratización; Colombia no podría haber faltado, tanto más cuanto que, Uribe se constituye en el mejor aleado del imperio y además representa intereses de seguridad y estabilidad en la resolución de dos grandes ejes problemáticos: los grupos insurgentes y el narcotráfico; aunque a muchos llama la atención que el país centroamericano elegido por Bush no haya sido uno de sus mejores aliados como Salvador, sin duda Guatemala es no desdeñable debido a su ubicación geográfica e importancia como ruta de tránsito de ilegales; y, por último, México país con el que EUA tiene un tema en la mesa aún no resuelto, la migración.
Pero haciendo un análisis en un segundo momento, podemos advertir que estos países tienen una característica en común: sus presidentes no han dejado de coquetear con Washington y pueden ser vistos como aliados o potenciales aliados. Esta cualidad por inducción nos lleva a comprender la dimensión política de la visita y sin duda en el trasfondo aparece un personaje al que no pocos conocemos, Chávez.
Sumado a ello, situaciones políticas internas en EUA como el triunfo demócrata en las elecciones, las críticas al gobierno por su descuido hacia la región lo que habría permitido el triunfo de gobiernos de tinte progresista ahora alineados con Venezuela y el nombramiento de Negroponte como adjunto de la Secretaria de Estado; han motivado que EUA quiera reconquistar la región y enviar el mensaje de que ésta sigue siendo su patio trasero o en el mejor de los casos, que sigue siendo importante.
Pese a las intenciones de Bush, es muy difícil que Lula responda positivamente a una alineación en contra de Venezuela, al menos eso sugiere el rechazo a la no tan grata visita que ya se evidenció en Brasil, aunque tampoco puede esperarse un Lula manifestándose contra el imperio al estilo Chávez, después de todo no hay que olvidar que en una visión realista de intereses, Brasil tiene los suyos propios y está jugando como puede.
Por. Melania Noemí Carrión (Artículo publicado en Diario La Hora, marzo de 2007)
mcarrion@uasb.edu.ec

No hay comentarios.: